A Thank You From the Bottom of My Heart

judith photography

12/28/25

Trigger Warning: This post contains mention of pregnancy loss and infant loss.

There are moments in life that change you forever.
This past year was one of those moments for me.

After our 8-week miscarriage in February 2024, I stepped away from photography that spring. I truly believed that chapter of my life was closed for good. After five long years of trying to conceive, we had finally gotten pregnant—February 2025 felt like the fulfillment of every prayer. We even made it past the “safe zone,” something I had waited so long to experience.

At our 20-week anatomy scan, everything changed. I was told my cervix was too short, the sac was bulging, and I needed an emergency cerclage. A week after the procedure, the day after Father’s Day, my water broke. That evening, there was no longer a heartbeat.

Coming home to an empty house broke me in ways I didn’t know were possible. I felt betrayed by my body, stripped of purpose, and lost in grief. I didn’t know who I was anymore. Motherhood felt ripped away, and photography—something I once loved—felt like a distant, closed door.

By the beginning of October, I realized I couldn’t keep drowning in despair. I needed something—anything—to look forward to. And so, with trembling hands and a fragile heart, I decided to return to photography.

I was starting from ground zero. I had sold everything except my camera and a few lenses. I was coming back late in the fall season, unsure if anyone would book with me, unsure if anyone even remembered me. I was terrified.

I cannot thank my husband enough for believing in me when I couldn’t believe in myself. He encouraged me, stood by me, and helped me restart this business with our own personal funds—without any guarantees.

And then there was God.

Even when I was ignoring Him—trying to avoid processing the pain—He never left. He remained faithful. He walked beside me. He brought me to you.

If you booked with me this year, please know this:
You were the hands of God to me.

Thank you for trusting me.
Thank you for choosing me.
Thank you for helping rebuild my photography business from the ashes.
Thank you for giving me hope and purpose during the darkest season of my life.

Because of you, I was reminded that purpose doesn’t disappear—it just sometimes looks different than we imagined.

As we step into a new year, I would be honored to continue serving you—capturing your stories, milestones, and moments with care, intention, and gratitude. If you’ve been considering a session, know that my books are open and I would love to create something meaningful for you and your family.

From the very bottom of my heart, thank you.

I wish you and your family a very happy New Year. 🤍

Gracias desde lo más profundo de mi corazón

Advertencia de contenido: Este escrito contiene menciones sobre pérdida gestacional y pérdida de un bebé.

Hay momentos en la vida que nos transforman para siempre.
Este último año fue uno de esos momentos para mí.

Después de nuestra pérdida a las 8 semanas en febrero de 2024, me alejé de la fotografía durante la primavera. En ese momento, sinceramente pensé que ese capítulo de mi vida había llegado a su fin. Después de cinco años intentando concebir, finalmente habíamos logrado un embarazo. Febrero de 2024 se sintió como la respuesta a tantas oraciones. Incluso habíamos pasado la tan esperada “zona segura”.

Pero en nuestra ecografía de las 20 semanas, todo cambió. Me dijeron que mi cuello uterino estaba demasiado corto, que el saco estaba abombándose y que necesitaba un cerclaje de emergencia. Una semana después del procedimiento, el día después del Día del Padre, se rompió la fuente. Esa misma noche, ya no había latido.

Regresar a casa con los brazos vacíos me quebró de una manera que no sabía que era posible. Me sentía traicionada por mi cuerpo, sin propósito, completamente rota. La maternidad se sentía arrebatada, y la fotografía —algo que antes amaba— parecía una puerta cerrada para siempre.

A principios de octubre, entendí que ya no podía seguir sobreviviendo en medio de tanta desesperanza. Necesitaba algo —lo que fuera— a qué aferrarme. Y con mucho miedo, pero también con fe, decidí regresar a la fotografía.

Comenzaba desde cero. Había vendido absolutamente todo, excepto mi cámara y algunos lentes. Volvía “tarde” en la temporada de otoño, sin saber si alguien regresaría conmigo, sin saber si alguien confiaría nuevamente en mí. Estaba aterrada.

No tengo palabras suficientes para agradecerle a mi esposo por creer en mí cuando yo no podía hacerlo. Él me animó, caminó a mi lado y me ayudó a reiniciar este negocio con nuestro propio dinero, sin ninguna garantía.

Y entonces, Dios.

Aunque por momentos lo ignoré, tratando de evitar enfrentar mi dolor, Él nunca se fue. Permaneció fiel. Caminó conmigo. Bendijo este regreso y me llevó directamente hasta ustedes.

Si reservaste una sesión conmigo este año, quiero que sepas esto:
fuiste las manos de Dios en mi vida.

Gracias por confiar en mí.
Gracias por elegirme.
Gracias por ayudarme a reconstruir mi negocio desde las cenizas.
Gracias por devolverme esperanza y propósito en la etapa más oscura de mi vida.

Ustedes me recordaron que el propósito no desaparece… a veces solo toma una forma diferente a la que imaginamos.

Al comenzar este nuevo año, sería un honor seguir acompañándolos y capturar sus historias, sus momentos y sus etapas con intención, cuidado y gratitud. Si has estado pensando en agendar una sesión, mis puertas y mi corazón están abiertos para ti y tu familia.

Desde lo más profundo de mi corazón, gracias.

Les deseo a ustedes y a sus familias un muy feliz Año Nuevo. 🤍